
Son las 11:28 de la noche. El ambiente es callado, casi mudo, solo alumbrado por una canción de James Blunt. Una canción, que a mi parecer, es triste. Todo el mundo duerme, solo mi sombra y yo quedamos aún despiertos. En unos momentos solo quedaré yo, cuando apague las luces y todo sea oscuridad, ni mas ni menos, solo eso. Y ¿qué mas da? sea lo que pase en estos momentos, sea lo que la vida pueda hacer en este preciso instante, no tiene mucha importancia; y, tampoco, creo que sucedan.
La noche es fría, y ese frio cala en mis huesos. Su mirada la recuerdo, y entra en mi alma. ¿hablar de amor? ¿para qué otra vez? Si uno no gana nada solo que recordar y entrar en un pozo profundo. Para que recordar lo pasado si no cambia la soledad del presente, ni el silencio ni su ausencia; solo hace que corra un suspiro de mis ojos y se convierta en gota que cae casi imperseptible, casi... como yo.
La vida se vuelve muy simple y complicada a la vez. Me siento a ver como vivo y como siento, y me parece todo tan confuso. Hago un segundo esfuerzo y todo esta claro. Y sigo sintiendo esta mezcla de melancolía, dolor y resignación. ..."watching your breathing for the last time".... escuchando la misma canción una y otra vez, como si en ella se encontrara la respuesta que tanto busco. Es que me he quedado solo, no de amor, solo de alma, solo de.. con necesidad de algo. De algo que me haga sentir útil de nuevo, y eso era tu mirada; mirada bella y penetrante, que ahora la recuerdo y me vuelvo a preguntar ¿para qué? y se silencia el sonido.
Ahora solo escucho un golpeteo insesante que coincide con cada letra que comienza a aparecer en este Miserere. Porque le pido misericordia a Dios, que me escuhe.. escúchame, te imploro desde el fondo de este mundo corrompido, te implora un alma insignificante en tu universo, te lo imploro, y otra lágrima cae y se convierte en silencio, en olvido, en llanto.
Y sueño con una lugar lejano, donde el sol se pose suavemente entre las montañas de una cordillera verde a lo lejos; una cordillera adornada por el revoleteo de aves que mi vista no distingue, pero mi alma regocija. Y sentado frente a este cuadro que tu pintaste, me encuentro yo, solitario, como debería ser, como quiero que sea; sin más que yo mismo y la naturaleza, nada más que mis propias necesidades, sin tí, sin más que un recuerdo vago de como fue mi vida antes, de como estaba sentado en la noche fria solo acompañado por mi sombra y en el silencio, se escuchaba un golpeteo incesante que se pronunciaba al mismo tiempo que aparecían las letras, y que provenían de cada gota que caía por mi rostro y se convertía en un río, del cuál solo se escuchaba cantar a las ondinas, cantos de dolor y sufrimiento, que nadie escucha y que a nadie importa. Y en este paisaje, que de la noche, y me guarde la luna con todas las estrellas; de las cuales, una brilla con más intensidad. Y la mirare, y pensaré si eres tu que me miras desde lejos, tu que aún no conosco, y que no creo conocer.
Y sigo sentado en el silencio, solo con mi sombra, y ahora también con mi soledad. Hace mucho que no la veía; la extrañaba en cierto modo. Me escucha como buena escudera, y me hace sentir querido, o más bien, me hace sentir humano. Solo ella sabe de mis llantos, de mi verdadera escencia, de mi cara sin máscaras que la vida misma me hizo crear. Ella misma me conoce desde antes de nacer, pues yo era un ángel, alado como muchos, vagabundo como pocos. Y era volante y al volar me sentía feliz; pues mi destino era la soledad. Ahora, en la tierra, sigo mi camino, pues ahora caminante soy, y caminante seré hasta recuperar mis alas; pero siempre me acompañará mi amiga soledad, mi única amiga, la única, porque tu no te apareces, y no te aparecerás, porque no importa que me conoscas, y si se diera, yo saldría corriendo, porque el miedo me invadiría y correría por rostro una lágrima, como las que corren ahora al compás del golpeteo que suena cada vez que aparece una letra más en este letardo pensamiento.
Y ¿para qué? ¿para qué seguir hablando de esto, si nadie lo leerá e igual me daría verguenza de que lo hagan? Por qué se que este sentimiento es pasajero, que mañana seré feliz al ver al sol salir del este, y disfrutare de los pájaros que cantan hasta el alba para esperar de nuevo la aurora. Y seré feliz, porque no estas acá, porque me gusta la soledad, porque me gusta caminar, porqué algún día, llegaré a mi destino y quizás estes ahí... sino, igual perecere en un sueño, ya cansado de andar o volar, ya cansado de la vida, de mi palpitar, de cada gota que se desliza por mi mejilla y que no hace más que incomodar. y descanzare para siempre, y mi nombre resonará entre las montañas, pero nadie escuchará; porque todos son sordos a estas cosas, a estos sentimientos, a estos pensamientos, y si los escuchan, aparentarán que no lo hicieron, pues tienen miedo, como ahora yo lo tengo. Y seré olvidado, nadie más se acordará de mi. Mis huellas desaparecerán de la arena por los vientos fuertes que traera el futuro; y mis palabras quedarán perdidas en el recuerdo. Mis actos, mis consejos, mis dolores, mis pesares, todos, será más que una leyenda de la cuál todos prefieren olvidar por triste y real.
Pero no todo es dolor, mañana amaneceré de nuevo en mi vida. No me gusta mi vida, pero por lo menos, los amaneceres son bonitos.




