
Recuerdo que el ambiente ya me decía que la navidad se acercaba. Mi corazón se regocijaba de alegría; como todo niño, contaba los días para que llegue la navidad. Que bonitos recuerdos, que fatídico el porque de mi espera cuando niño.
Hoy en día, y desde no se cuando, la navidad ( como muchas de las cosas bellas de la vida) ha perdido sentido. Navidad ya no es de Jesús que se hace hombre y nace en un pesebre; navidad ahora es de un hombre gordo, viejo que hace propaganda a una conocida marca de gaseosas. Ahora navidad es de un árbol, que mientras más grande mejor; mientras ,más adornos tenga una mejor navidad voy a pasar. Navidad, hoy, es una competencia con el vecino para ver cuál casa trae más alta la cuenta de luz por las infinitas luces que ponen en su fachada. Ahora la pascua es inherente el dar un regalo, esa es la escencia de nuestra navidad, sin regalos en la navidad, ya no tiene sentido.
Ya no tiene razon de ser la noche en cual José buscaba posada para su esposa; ya no tiene razón de ser un niño recién nacido en un pesebre, solo lo tiene para adornar la casa, y así lograr que tus invitados se impresiones y sientan celos de cuan bonita esta adornada tu casa. Se ha perdido el sentido de lo que significa Pascua para los católicos. Hemos convertido a la navidad en otro día mas de gastos exagerados.
Recordemos que es la navidad, que simboliza, que nos trae a darnos, el porqué la celebramos. Si dejáramos de lado un poco lo material, lo humano, haríamos que la navidad ya no sea el día del árbol.



