viernes 3 de julio de 2009
La novia no se ha vestido de blanco
lunes 29 de junio de 2009
Cultura Nacional
domingo 21 de junio de 2009
Epopeya de una semilla en el desierto
Pues sí, me convensó de que cada cosa mala tiene subliminalmente algo bueno para nuestras vidas. El fracaso no es malo, nos permite aprender de nuestros errores y regresar con más fuerzas y mejor preparados. Es cuestión de cada uno, aprender a surgir cuando tocamos fondo, lograr se humildes y pedir ayuda, y confiar en nosotros mismo como seres capaces de infinidad de cosas, donde la derrota no es una constante y los deseos de seguir son infinitos.
miércoles 17 de junio de 2009
Un hombre lobo en parís
Y tenían unos objetos diminutos, de forma circular. Eran brillantes, y por lo que sé, llegaban a matar por obtenerlos. Al menos yo, no le veía tanta importancia. Aunque, para ellos, les era de gran importancia. Los daban a cambio de diferentes que cosas, como alimento u objetos realmente innecesarios. En mi tierra, las cosas se comparten entre todos. Estos humanos me recuerdan a los personajes que aparecían en los cuentos que me relataba mi madre, llenos de envidia y egocentrismo.
martes 16 de junio de 2009
Calor Nacional
lunes 15 de junio de 2009
La caja negra
Con la ayuda del monólogo interior, característica infaltable de los escritos de James Joyce, pretendo que se desenvuelva un personaje tan complejo psicológicamente como lo es Carmen, dentro de un cuarto oscuro y con uno de sus tan queridos afiches delante suyo.
Espero que les guste y algunos comentarios.
Verde. Largo y ancho. Totalmente verde. No más que unos cuantos rezagos de algún otro color primario, o quizás desgastes por el tiempo. De cualquier forma, verde; y una curva tímidamente trazada que la separa del gris del cielo.
Una, dos y tres. Mi número favorito. Éramos tres hermanas: Suley, Viviana y yo. Como siempre, por ser la hermana del medio, era prisionera de las burlas de ellas dos. Pero eso solo los lunes, supongo que el comienzo de la semana daba pie a que ellas conspirarán una venganza contra la organización temporal y laboral de las actividades educativas, que por alguna razón, era representada por mi persona. Los demás días eran viajes interminables a mundos donde los piratas enamoraban princesas del linaje inglés, donde luchadores griegos iban en busca de esfinges aladas, y príncipes de capa azul venían ante nuestros gritos desesperados de socorro. Y es que solo tenía seis años, y nunca tuve un padre. Vivíamos las tres solas con la mamá Anastasia.
Solamente tres nubes en el firmamento pintado de gris. Tres nubes ligeras, pequeñas y casi desapercibidas. Pobres pequeñas, que solo tenían que estudiar y preocuparse por hacer las tareas, ¡existiendo un mundo tan maravilloso afuera! Quizás con alguien que me este esperando…
Nunca supe lo que es viajar, lo que es subirse a un barco o a un avión. Nunca supe cómo se siente ser amado. Yo amo a mis afiches y ellos a mí. Quiero pensar que es suficiente.
Solo me he enamorado tres veces, aunque tiendo a contarles a las personas diversas historias de amores furtivos, quizás por querer parecer más interesante, o porque me gusta pensar por un momento que en realidad sucedieron. El primero fue mi profesor de historia. Aunque, más bien, me enamore de lo que contaba. Relataba épocas increíbles, de las cuáles hubiera dado lo que sea por ser parte de ellas. De poder ser una princesa, un idílica guerrera o una musa traicionera.
Quedaría bien al lado del afiche de los molinos de Holanda, o quizás junto a la cúpula de San Pedro. Cuantos afiches…pero, ¿qué representan? Los vengo coleccionando desde ya hace mucho y ¡Ay, cómo no recordar mi primer afiche! Lo puse al lado de mi espejo, en donde tenía apuntado el teléfono de Gabriel. A él lo amé tanto, pero me hizo tanto daño. Solo conversaba con el por teléfono, cada vez contestaba con la misma frase:
- Oficina de agencia de viajes ¿en que lo puedo atender?
- Extrañaba tu voz Gabriel, siendo tan solo fue ayer cuando…
- ¿perdón? ¿Qué desea?
- Gabriel, amor mío, ¿No me reconoces?
- …
Pobre árbol. Está tan solo y sin poder moverse. Extraño tanto a la mamá Anastasia, a mis hermanas. Anhelo poder volar, ser libre e ir a donde mi libertad me lleve. Deseo salir de este cuarto que lo he llenado de papeles, deseo conocer estos tantos lugares en persona, poder sentirme mujer, poder amar, besar ¡Carajo! Soy un desastre. Soy una mujer difícil, por eso no tengo amigos.
Noctámbula empedernida. Debería buscar un trabajo estable. Lo único que me mantiene con fuerzas para regresar a casa con vida es la necesidad de ver mis afiches y, con suerte, pegar nuevos ejemplares. Puros papeles pintados. Mi vida reducida a un papel. El amor reducido a un cuento y una pradera a un rectángulo. Debería buscar un trabajo, ya no hay mantequilla en la nevera.
Creo que Suley está en Alemania. Viajó luego de tener una relación con el hijo del ministro de educación por casi dos meses. Viviana, en alguna parte de Sudamérica. Y yo recibiendo abrigos y vendiendo cigarrillos. ¡Qué vida! Pero que me queda. Tengo sueño.
Verde. A veces todo esto me aburre. La muerte es una opción. Lo arrancaré y lo pondré cerca de la puerta. Ya es tarde.
viernes 12 de junio de 2009
¿Factura o boleta?

Después de esperar algunos (varios) minutos, lo que es habitual de nuestra linda, excesiva y bien perfeccionada burocracia (justo se me viene una frase a la mente de cual autor no recuerdo pero dice algo así: la civilización no suprime la barbarie; la perfecciona. Analisese la frase y reinsertese en el contexto de lo que escribo), mi papá me invitó a tomar un jugo en uno de los mercados con nombres grandes, baños a s/0.50, recién pintado y, porque no decirlo, bonito.
Artículo 1°.- Están obligados a emitir comprobantes de pago todas las personas que transfieran bienes, en propiedad o en uso, o presten servicios de cualquier naturaleza. Esta obligación rige aún cuando la transferencia o prestación no se encuentre afecta a tributos.
En las operaciones con los consumidores finales cuyo monto final no exceda en Un Nuevo Sol (S/. 1.00), la obligación de emitir comprobante de pago es facultativa, pero si el consumidor lo exige deberá entregársele el comprobante. La Superintendencia Nacional de Administración Tributaria -SUNAT- podrá reajustar el monto antes señalado y establecer las normas administrativas y de control respecto a esas operaciones.
Artículo 2°.- Se considera comprobante de pago, todo documento que acredite la transferencia de bienes, entrega en uso o prestación de servicios, calificado como tal por la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria –SUNAT.


